Emprendo desde que tengo memoria.
Con 13 años ya tenía un negocio rentable y sencillo: comprar fundas de móvil al por mayor y revenderlas en Wallapop. No era “el gran proyecto de mi vida”, pero me enseñó algo importante: si entiendes a la gente y haces bien los números, las cosas funcionan.
Más adelante empecé un ciclo medio de informática.
A los pocos meses tuve claro que el sistema educativo, tal como estaba planteado, no me iba a llevar donde yo quería. No aprendía lo que necesitaba y sentía que perdía el tiempo.
Tomé una decisión que a mi familia no le hizo demasiada gracia, pero que respetaron:
dejar los estudios reglados y formarme por mi cuenta.
A partir de ahí, hice dos cosas en paralelo:
Formarme de forma agresiva en marketing, negocio y estrategia, eligiendo muy bien de quién aprendía.
Aplicarlo en proyectos reales, empezando por casa: trabajé con mi padre, que era autónomo, y conseguimos resultados muy por encima de lo que había tenido hasta entonces.
Cuando vi que lo que hacíamos funcionaba en entornos distintos, di el siguiente paso lógico:
emprender mi propio proyecto.
Así nació FullSEO, que hoy es Elevam.
Con el tiempo hemos pasado de ser “la agencia de SEO que hace las cosas bien” a ser una firma centrada en sistemas de crecimiento, con un equipo elegido más por su capacidad intelectual y criterio que por los años de experiencia en el CV.
Empezando desde cero, sin inversión externa y compitiendo en un mercado lleno de “goliats”, hemos logrado:
Posicionarnos como una de las mejores agencias de España según lista Forbes.
Trabajar para marcas de renombre internacional como Porsche o LG, además de empresas medianas y grupos que facturan varios millones al año.
Mantener relaciones largas con clientes que nos ven como socio estratégico, no como proveedor de campañas.
No hay trucos: solo sistemas bien pensados, mucha disciplina y un estándar alto de trabajo.
No soy un “marketer” al uso.
Mi trabajo es ayudar a dirección a construir sistemas de crecimiento que aguanten el paso del tiempo.
En la práctica, esto significa tres cosas:
1. Primero el modelo económico, después el marketing
Antes de tocar campañas, miro márgenes, ticket medio, repetición, capacidad operativa y objetivos de dirección.
Si los números no escalan, ningún canal lo hará. La estrategia de marketing se ajusta al P&L, no al revés.
2. Sistemas, no fuegos artificiales
He visto demasiadas empresas depender de un solo canal o de una campaña “estrella”.
Trabajo siempre con sistemas: canales que se apoyan entre sí, cuadros de mando claros y decisiones ligadas a margen, caja y riesgo, no a clics.
3. Menos ruido, más criterio
No compito a ver quién hace más cosas, sino a ver quién toma mejores decisiones.
Mi foco está en:
quitar lo que no aporta,
concentrar recursos en lo que sí,
y construir procesos que cualquier directivo pueda entender y gobernar.
Esa es la base sobre la que he construido Elevam y los proyectos que lidero hoy.
No trabajo con todo el mundo.
No por exclusividad vacía, sino porque sé dónde puedo aportar de verdad y dónde no.
En general, tiene sentido que hablemos si:
1. Eres dirección de una empresa de servicios, retail, formación o ecommerce
Y estás en uno de estos momentos:
Fase de crecimiento (1M–10M+ de facturación) donde el marketing actual ya no da más de sí.
Estancamiento tras años haciendo “lo típico”: ads, redes, agencia generalista.
Cambio de etapa: nueva web, nueva línea de negocio, expansión geográfica o profesionalización del equipo.
2. Quieres un sistema, no una colección de acciones
Si lo que buscas es “probar una campaña rápida” o “ver qué pasa un par de meses”, no soy la persona adecuada.
Donde más valor aporto es cuando dirección quiere:
Ordenar su sistema de captación.
Conectar marketing con ventas y operaciones.
Tomar decisiones con datos y no solo con intuición.
3. Aceptas que el trabajo serio no se hace desde la comodidad
No vendo milagros ni garantizo resultados imposibles.
Lo que sí puedo garantizar es:
un diagnóstico honesto,
una estrategia alineada con tus números,
y un sistema de trabajo exigente donde todos sabemos qué buscamos y qué hace cada pieza.
Si te encaja esta forma de entender el crecimiento, entonces probablemente tenga sentido que hablemos.