Qué hago exactamente y para quién tiene sentido

Mi relación con el SEO no empezó en una agencia ni en una certificación. Empezó en un proyecto propio: un blog. Al principio era simple curiosidad; después se convirtió en ingresos. Y ahí aprendí la lección que más gente ignora: el SEO solo “funciona” cuando está conectado a una realidad de negocio. Si no, lo único que crece es el ruido.

Desde entonces trabajo igual: con método, con calma y con respeto por el dinero y el tiempo del cliente. Sin prometer lo que no controlamos, y sin vender actividad como si fuese progreso.

Antes de hacer nada, entiendo el proyecto. Literalmente: qué vende, a quién, por qué le compran, qué frena el crecimiento y qué se puede sostener de verdad con el equipo y el momento que hay. Ese paso es el que separa un SEO que decora de un SEO que empuja.

Estudié Ciencias Políticas y, aunque no seguí ese camino, me dejó algo muy útil para este trabajo: pensar en contexto. No me sirve mirar una web como si todas fuesen iguales. Me interesa el escenario completo: competencia, propuesta, marca, recursos, prioridades… y a partir de ahí decidir qué movimiento tiene sentido y cuál es una pérdida de energía.

He trabajado con eCommerce, webs de servicios, SEO local y SEO internacional. Esa variedad te vacuna contra las recetas. Cada tipo de proyecto necesita decisiones distintas y, sobre todo, un orden distinto. Mi trabajo no es “hacer SEO”, es elegir qué hacer primero, qué hacer después y qué no hacer (aunque sea popular o “buena práctica”) cuando no encaja con el negocio.

Y hay una parte personal que no escondo: estoy prácticamente desde el inicio de la dirección de Asier López, el actual CEO, y trato a la empresa como ella me ha tratado a mí: con cariño, respeto y lealtad. Eso se traduce en exigencia interna, en implicación real y en cuidar el estándar con el que entregamos.

Cómo trabajo, qué entrego y cómo medimos si funciona

En mis reuniones suelo empezar por una pregunta que lo ordena todo: “¿Qué tal ha ido el negocio este mes?” Porque si ese dato no está claro, cualquier conversación sobre tráfico o posiciones se vuelve irrelevante.

Mi forma de trabajar es muy consistente:

Empiezo con un diagnóstico honesto: qué está funcionando, qué está frenando y qué asumimos sin pruebas. Con eso construyo una estrategia priorizada: no una lista infinita de tareas, sino un plan con orden y motivo. A partir de ahí dejo un backlog accionable, para que cada acción tenga un porqué y un objetivo, y para que el proyecto avance sin dispersión.

Durante la ejecución mido, observo y ajusto. No me caso con acciones por costumbre. Si algo no aporta, se revisa. Si los datos dicen otra cosa, cambio el rumbo. Y si una idea suena bien “en SEO” pero no tiene sentido en el negocio, prefiero decirlo claro y no hacerla.

Mi estándar es sencillo: trabajar cada proyecto como trabajaría el mío. Con método, con criterio y sin vender humo. Si vienes con contexto (modelo, objetivos, limitaciones), yo te diré con honestidad qué haría, qué no haría y por qué.